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El enviado de Myanmar a la ONU, Kyaw Moe Tun, pide una “acción colectiva eficaz”, incluido un embargo total de armas sobre el país.

La Asamblea General de la ONU votará el viernes una resolución no vinculante que condena al régimen militar en Myanmar y pide a los estados miembros que frenen el “flujo de armas” hacia el país azotado por la violencia, dijeron diplomáticos.

La votación tendrá lugar el mismo día en que el Consejo de Seguridad mantiene conversaciones informales sobre la situación en el país donde los militares derrocaron a la líder civil electa Aung San Suu Kyi y asumieron el poder el 1 de febrero.

El proyecto de resolución de la Asamblea General, que fue presentado a la agencia de noticias AFP, se había estado trabajando durante semanas y siguió a las conversaciones entre los países occidentales y los miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), que actúa como mediador durante la crisis.

Las dos partes considerarán si la resolución se adoptará por consenso el viernes, no mediante votación, dijo un diplomático a la AFP el jueves.

Se desconoce la posición de China, el principal aliado de Myanmar. Cualquier país puede solicitar una votación en la que Pekín podría abstenerse, dijeron diplomáticos.

A mediados de mayo, se detuvo un primer intento de someter a votación un texto sobre Myanmar para que los diplomáticos occidentales pudieran negociar con los estados miembros de la ASEAN con el fin de obtener el mayor apoyo posible para la iniciativa.

Este esfuerzo original pedía la “suspensión inmediata del suministro, venta o transferencia directa e indirecta de todas las armas, municiones y otro equipo relacionado con el ejército a Myanmar”.

Pero el nuevo texto es decididamente vago y pide a “todos los Estados miembros que eviten el flujo de armas hacia Myanmar”.

“Acción colectiva eficaz”

En una carta reciente a las Naciones Unidas, el enviado de Myanmar al organismo mundial, Kyaw Moe Tun, pidió una “acción colectiva efectiva” contra los militares en medio de meses de mortíferas acciones disidentes que mataron a más de 860 personas.

Kyaw Moe Tun, que apoya un embargo de armas total contra Myanmar, ha rechazado apasionadamente el golpe del 1 de febrero, dejando de lado las afirmaciones militares de que ya no representa a Myanmar.

Las Naciones Unidas todavía lo consideran el enviado legítimo del país.

En principio, el Consejo de Seguridad es el lugar más probable para considerar un embargo de armas, y tal medida sería vinculante en este caso, pero el poder de veto de China hace que este escenario sea poco probable.

El proyecto de resolución de la Asamblea General pide el restablecimiento de la democracia en Myanmar, la liberación de todos los líderes civiles encarcelados y pide a los militares que “pongan fin de inmediato a toda violencia contra los manifestantes pacíficos”.

También pide la implementación de un plan de cinco puntos elaborado por la ASEAN en abril, incluido el nombramiento de un enviado para el grupo.

El texto, copatrocinado por más de 50 países, también pide a los militares que permitan a la enviada de la ONU para Myanmar, Christine Schraner Burgener, visitar el país y canalizar de forma segura la ayuda humanitaria.

Mientras los diplomáticos continúan presionando a los generales de Myanmar, los funcionarios de la ASEAN continúan reuniéndose con funcionarios de Myanmar designados por el ejército. Myanmar se unió a la organización de diez miembros en 1997 cuando el país estaba gobernado por el ejército.

El funcionario Mya Tun Oo, designado por el gobierno militar de Myanmar, asistió a la reunión de los ministros de defensa del grupo el miércoles. El secretario de Defensa Lloyd Austin también asistió a la reunión.

Los grupos de derechos humanos y la oposición en Myanmar han criticado a la comunidad internacional por legitimar el golpe de Myanmar al reunirse con el ejército.

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